Al encuentro del mañana La vieja camioneta de estacas parqueó frente a la casa de los Kent. El polvo que levantó en su camino desde la entrada a la granja se disipó rápidamente gracias a la fresca brisa que soplaba esa tarde de otoño, en vísperas del inicio de la temporada de invierno. Un hombre mayor con un sombrero adornado con plumas en su cabeza y collares artesanales al cuello bajó del lado del conductor y un niño atribulado de escasos nueve años hizo lo propio del lado del pasajero, con la mirada fija en el suelo a sus pies. “No te preocupes, Naman . Todo va a estar bien”, dijo el hombre mientras acompañaba al niño hasta la casa, donde Jonathan y Martha esperaban. Salieron al portón tan pronto escucharon la camioneta acercarse. Una llamada por teléfono recibida minutos antes les avisó que su hijo iba camino de regreso en compañía del señor Willowbrook, reconocido jefe del resguardo indígena Kawatche y viejo amigo de la familia Kent. “Gracias por traerlo a casa, Joseph”, dij...
Anhelos, fantasías, pesares, alegrías y demás sentires, reflejados en las letras de cuentos, narraciones breves o relatos que llaman.